El 11 de diciembre tuve el placer de ver a Juan Manuel Mora, un joven cantaor barcelonés, en el tablao madrileño Las Tablas. Lejos de esa gravedad de voz que se ha llegado a esperar de los cantaores puristas, Mora tiene una voz distintivamente joven y delicada, más bien bonita que desgarrante, lo cual puede gustar más o menos dependiendo del estado de ánimo y las expectativas del público.
Había visto a Mora anteriormente en las galas de Flamenco Pa’ Tos del 2008, donde me impresiono algo más que en Las Tablas, probablemente por la presencia de mejor sistema de sonido, mejor iluminación y mejor espacio, que quieras o no influye mucho, sobre todo con un arte tan intimo como el flamenco y una exhibición de tan solo dos integrantes: cantaor y guitarrista.