El mantón de manila
El mantón de manila ha sido desde sus orígenes sinónimo de elegancia y distinción. Se dice que los primeros mantones se remontan a Filipinas y China, donde los mantones bordados se inspiraban en figuras como dragones o tigres. España recibió este precioso objeto con mucho agrado, añadiendo su propio estilo con motivos florales, racimos de uvas o glicinas y, por supuesto, adoptándolo como un elemento imprescindible dentro del baile flamenco, de lo cual hablaremos más adelante.
