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AGO

La moda flamenca se recicla. Melisa Lozano diseña un traje con 1.300 tapones de botellas

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El vestido de gitana está hecho con imaginación y 1.300 tapones de botellas.
Melisa Lozano

El vestido de gitana está hecho para seducir y atraer todas las miradas. Conseguir ese objetivo exige atrevimiento, imaginación y 1.300 tapones de botellas. Esa es la propuesta que la diseñadora fuengiroleña Melisa Lozano presentará el próximo 6 de agosto en la Hacienda La Biznga de Cártama, en la primera edición del evento flamenco 'Lunar es Weekend'. Es un traje experimental pensado para encender los focos para el resto de la colección Dos amores que afronta las últimas ferias de la temporada: Málaga, Fuengirola y Torremolinos.


A sus 32 años Lozano ya ha dedicado media vida a su vocación. Pertenece a una generación de jóvenes diseñadores que han revolucionado la moda flamenca. «El andaluz –señala– es el único traje regional que admite moda. Los cambios son impensables en los vestidos folklóricos de Galicia o de Canarias, por ejemplo. Aquí cada año se sacan nuevas colecciones y se innova constantemente», añade.

El traje lo presentará el próximo 6 de agosto en la Hacienda La Biznga de Cártamaconfeccionado con corchos de botellas de Cartojal.

 

La punta de ese iceberg es este traje confeccionado con corchos de botellas de Cartojal . Sólo coser los tapones requirió seis días de trabajo de dos personas. El resultado es un homenaje a Málaga y a uno de sus vinos clásicos que no se verá fuera de las pasarelas pero que sí permitirá salir de ella otros trajes muy innovadores, esos sí «de andar por feria».


Desde hace años, Lozano acostumbra a incluir diseños experimentales en sus desfiles. Este mismo año la colección incluía modelos con pelucas punkies y trajes rompedores, dentro de un estilo más convencional. Plástico de burbujas, arena, palomitas de maíz, algodones de maquillaje y redes son otros materiales utilizados por la fuengiroleña. Son extravagancias intencionadas que no eclipsan el resto de su producción.


«Son trajes ponibles pero que igualmente requieren mucho esfuerzo. Viajamos mucho para buscar telas y utilizamos desde el raso, el tul y la seda hasta el paño de lana, el encaje o el piqué», explica. También tiñen o destiñen los tejidos, según los casos «para darles exclusividad, que es una de las cosas que más buscamos» y, por supuesto, los patrones se dibujan buscando 'lo nunca visto' dentro de las amplias fronteras de la tradición.


El nombre «dos amores» esconde un homenaje a dos tradiciones fuengiroleñas como la devoción por la Virgen del Rocío y Nuestra Señora del Rosario, patrona de la ciudad. Los vestidos de esta segunda parte son los que se han podido ver en los recintos feriales de las fiestas andaluzas. Alguno menos, tal vez que otros años. La crisis afecta al volumen de negocio del sector. Y también a los diseños. «En tiempos de crisis se hacen vestidos menos recargados, para no aumentar el presupuesto de un artículo que no es de primera necesidad sino de lujo», recuerda Lozano que está deseando compartir la velada del día 6 con la cantaora Celia Flores en La Biznaga.

Comentarios

  • LUCIA

    Que original!!! aunque el modelo sea imposible para bailar...Melisa es un crak como diseñadora
  • Elisa

    Le recyclage arrive jusqu'au monde flamenco. Quelle artiste.
  • Elena

    Queremos ver el modelo! Olé!

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