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Luis de la Pica

Luis de la Pica

Luis de la Pica fue un artista de artistas, un cantaor con sello propio.

Luis Corteés Barca nació el 31 de julio de 1951. Era el mayor de 8 hermanos. Todos nacieron en la calle de Taxdirt, más conocida como la calle de la Sangre.

Teniendo tantos antecedentes flamencos, Luis ha sido el único de los hermanos que se ha dedicado al cante. Él recogió todas las esencias artísticas de la familia. Empezó desde muy pequeño con sólo tres años ya le ponía su abuelo encima de la mesa y empezaba a hacerle son con la mano y el niño cantaba y bailaba lo de Manolo Caracol.
El baile lo hacía a su manera. Con las manos pegaditas, como los toreros.

Luis de la Pica empezó a cantar en fiestas desde muy pequeño y despuntó como cantaor y bailaor muy pronto, pero le costó salir por primera vez de Jerez para profesionalizar su arte. Eso le seguiría ocurriendo, en gran medida, a lo largo de toda su vida. Su primer y casi único trabajo relativamente estable lo tuvo en el Tablao Flamenco de Cádiz. Allí coincidió con Rancapino, Jineto y Pablito de Cádiz.
Después de su experiencia en el tablao de Cádiz, se trasladó a Sitges, a un tablao que había montado allí un gitano de Jerez. Luis tenía un cotontrato para permanecer en él varios meses, pero nunca le gustó abandonar su entorno.

Como artista, fué un hombre crativo. Era un artista intuitivo, autodidacta absoluto, que hacía su propio cante. Aú sonando a Jerez, tenía su sello peculiar, su forma de cantar y de bailar por bulerías. Siguiendo fiel a sus raíces, fue un flamenco personalísimo. En cuanto a su voz, a movimientos, creatividad musical, letras, manera de estar en el escenario, expresión corporal...

Luis de la Pica muere el 7 de agosto de 1992.

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