lupa

Esteban de Sanlucar

Esteban de Sanlucar

Esteban de Sanlúcar fue un gran compositor y un intérprete talentoso, de gran musicalidad.
Esteban Delgado Bernal “Esteban de Sanlúcar” (Sanlúcar de Barrameda, 21 de Febrero de 1912 – Buenos Aires, 27 de octubre de 1989) puede resumirse a unas cuantas líneas. Como su hermano Antonio, se adiestró en Sevilla, tocando en los cafés cantantes y fiestas privadas acompañando a los cantaores que frecuentaban la zona de la Alameda de Hércules. Ya en 1935, Fernando el de Triana, cantaor y escritor, le consagró unas líneas en su libro Arte y artistas flamencos: “O me equivoco, o quedará consagrado para poder figurar entre las grandes figuras de la guitarra flamenca” (reedición de Ediciones Demófilo - Córdoba, 1978). Y en efecto, Esteban de Sanlúcar pronto formará parte de las giras de “ópera flamenca” y compartirá cartel con grandes artistas, tales como la Niña de los Peines, Angelillo, Pepe Marchena, Antonio Mairena, Juanito Valderrama… 
Una de sus giras con Concha Piquer lo llevará a América, donde se afincará definitivamente huyendo de la miseria de la España franquista, como lo hicieron otros tantos. Se volverá un artista de gran renombre, y dará conciertos en los países de América Latina (Argentina, Venezuela, México…). 
Después de un paso por Venezuela, se establece definitivamente en Buenos Aires, dará clases de guitarra y tocará en cabarés. Hombre humilde y discreto, Esteban de Sanlúcar fue un gran compositor y un intérprete talentoso, de gran musicalidad. Parece ser que al fin hoy ha llegado la hora de su reconocimiento, gracias a la labor de su alumno Manolo Yglesias, y al trabajo realizado por Oscar Herrero Ediciones. EL ESTILO DE ESTEBAN DE SANLÚCAR En sus composiciones flamencas más formales, Esteban de Sanlúcar queda muy influenciado por el toque de Ramón Montoya, tanto a nivel técnico y armónico, como a nivel estructural. Sus toques más originales son producto de una larga tradición común a la guitarra flamenca y a la guitarra clásica. Para el repertorio clásico, se remonta a mediados del siglo XIX con unos guitarristas “eclécticos” (Eusebio Rioja), que se inspiran en los bailes de salón, en las óperas y las zarzuelas de moda, o en la música popular andaluza: Julián Arcas, Tomás Damas, Juan Parga o más tarde Ángel Barrios. Para el repertorio flamenco, empieza en la misma época, con los solos “a lo flamenco” de guitarristas como El Murciano, Paco el Barbero, Paco de Lucena, Rafael Marín etc…, y pervive aún en los “boleros” y “baladas” contemporáneos. Se trata de unas obras que estriban en las técnicas y la armonía de la guitarra flamenca, pero que no siguen las reglas de un “palo” determinado, o que están elaboradas en una forma que no se canta - especialmente el Zapateado -. Suelen adoptar la forma tema y variaciones, o rondó (“Mantillas de feria”, por ejemplo). Todos los guitarristas de la época nos legaron tales “Danzas”, “Fantasías” etc… (Luis Maravilla, Mario Escudero, Manuel Cano etc…) pero pocos estuvieron tan inspirados. 
Esteban de Sanlúcar enriqueció el repertorio de la guitarra flamenca con toques de este estilo, recogidos más tarde por Mario Escudero, Pepe Martínez, Paco de Lucía y Rafael Riqueni… El legado discográfico de Esteban de Sanlúcar es algo reducido si lo comparamos con el de Sabicas. Para la guitarra solista, un único álbum, y unas diez composiciones pero, ¡Vaya composiciones!
Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies.